Este pequeño can destaca por su denso, largo y suave pelaje que puede tener como color principal el blanco, el pardo, el negro o el gris, mayoritariamente. El pelo inconfundible del Pomerania permite que este perro aparente un cuerpo más voluminoso. Entre los rasgos más característicos, destaca por una cabeza pequeña que va estrechándose según se avanza hacia su hocico. Los ojos saltones, la pequeña trufa y las minúsculas orejas triangulares son tres elementos fijos en la cara del animal. En el resto del cuerpo, destacan las cortas patas, además de la peluda cola echada hacia adelante que posee.