Aunque es un can que tiene una esperanza de vida elevada – en torno a los doce y quince años-, el Carlino se enfrenta a numerosas complicaciones de salud. Las más comunes se localizan en el aparato respiratorio, provocadas por el hundimiento de su hocico, por ejemplo, las narices estenóticas y el síndrome del estornudo inverso.
Además, los ojos de los Pug también se ven bastante afectados y, en ellos, podemos localizar enfermedades como cataratas, conjuntivitis, ojo seco o distichiasis, entre otras.
Por ello, siempre recomendamos mantener las revisiones al día de la mascota. Podemos evitar muchos problemas de salud acudiendo a un buen veterinario que nos ayude.