Muchos historiadores coinciden en que los primeros bichones Frisé se desarrollaron en las Islas Canarias, más concretamente, en la isla de Tenerife, alrededor del siglo XIV -aunque se cree que este animal tiene orígenes más remotos en Francia de la mano del Barbet-.
En esta zona nacerán múltiples razas pertenecientes a la familia del bichón, entre ellas, el Bichón Frisé que, en sus comienzos, se denominó Bichón Tinerfeño. No será hasta el siglo XIX cuando esta especie atravesará fronteras y llegará a Italia en plena época renacentista.
Fue en territorio italiano, de la mano de las cortes, donde el aspecto físico del Bichón Frisé se siguió modificando gracias a determinados cruces con Caniches y Bichones Malteses. Los cambios físicos han sido tan frecuentes en esta raza, que hasta el año 1933 no fue reconocida de forma oficial en Francia. De hecho, desde ese reconocimiento hasta nuestros días, el Bichón Frisé ha experimentado múltiples cambios en su apariencia.